lunes, 8 de febrero de 2010

lo que el viento no se llevó



un día se encontraron dos ideas. la una [editar un libro] y la otra [conocer a una escritora] se conocían desde hacía tiempo pero no se habían saludado nunca. coincidían en casi todos los acontecimientos en los que yo participaba. eran dos ideas geniales pero mantenían una relación tímida. una pensaba: ¿cómo vas a publicar un libro si no tienes autora? y la otra muy insolente ella, le decía, para mis adentros: ¡qué tengas autora no significa que quiera escribir para ti!. 


una noche mágica, al fin, las dos ideas se encontraron la una frente a la otra, la autora y las ganas de publicar. yo también estaba, pero en menor medida. las ganas de publicar le lanzó una mirada hipnótica a la autora y ésta reconoció que había llegado el gran momento:


¡hola!, soy la autora...., llevo un rato observándote...


¡hola autora!, soy las ganas de publicar, un placer..., supongo que ya te habrás dado cuenta, pero llevo meses fijándome en ti. de hecho, me pareces una gran idea.


oye!, ¿qué te parece si nos vamos a tomar algo y hacemos un brainstorming?


una idea estupenda...., creo que nos vamos a llevar bien..., y me alegro por ti.


...¿cómo has venido en coche, o en moto?..., 
aaaah! las ganas de publicar siempre van en moto!


qué suerte, como autora siempre quise soltar mi melena al viento.